Quizá una de las mayores bazas turísticas que tiene el país. Un baño público a lo grande,reposicionado como centro naturista-cosmetico. Las aguas de este complejo están enriquecidas por una bacteria natural resultante de una industria química cercana. Lo que le da al agua el tono azul fluorescente ( siempre que haga sol,de lo contrario el agua adquiere un tono verdoso,dando una impresión muy diferente; con el sol las bacterias mueren y van a la superficie). La entrada es muy cara, ronda los 30 euros,pero la experiencia vale la pena,una piscina natural excavada en la roca, donde uno puede impregnarse de salud a través de los barros de origen natural que se producen y que puestos sobre la piel y secados al sol, rejuvenecen al visitante; tal vez mas efecto placebo que otra cosa. Pero siempre he defendido el placebo como método igual de eficiente o más que cualquier otro. La parafernalia está tan bien montada, que uno no puede dejar de creer que sale de allí mas sano,mas joven,mas guapo y hasta mas listo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario